Invitado a realizar un proyecto sobre la identidad territorial gallega, decidí enfocar mi aproximación al tema analizando factores en mi opinión decisivos en este aspecto como son la extra-territorialidad, la permanencia de estructuras obsoletas y poco operativas, así como la desidia de las instituciones públicas respecto a la necesaria optimización de infraestructuras básicas para la articulación del territorio.
Para ello, centré mi campo de acción en una de las realidades más conflictivas de las que configuran la realidad territorial gallega.
Me refiero a la situación de los medios de transporte, concretamente al sistema de ferrocarriles, ciertamente deficitario en este contexto.
El Shanghai Express es el nombre popular que recibe el tren que realiza el trayecto entre Coruña-Vigo y Barcelona, y forma parte del imaginario colectivo como elemento clave en los constantes flujos migratorios protagonizados por la población gallega desde inicios del siglo veinte.
Este destartalado tren (fabricado en 1964) no será retirado de circulación hasta como mínimo el año 2012 ( contará para entonces con casi cincuenta años se servicio ) y constituye un claro ejemplo de esta situación de abandono anteriormente mencionada.
Confrontando esta falta de voluntad pública para asumir la necesaria modernización de este servicio, mi posición personal debía ser necesariamente contundente y a la vez generadora de posibilidades de cambio desde el campo de acción de lo simbólico.
Asumiendo un acto de metódico vandalismo como postura eminentemente cívica, opté por realizar el trayecto entre Barcelona y mi localidad natal, para durante el transcurso del viaje, desmontar todos los elementos de uno de los baños de este tren, arrojándolos después por la puerta del mismo al vacío de la noche.
Invited to present a project on Galician territorial identity, I decided to focus my approach on some factors I consider decisive on this issue, such as the extraterritoriality, the presence of obsolete and non-operative structures, an the lack of interest from public institutions concerning necessary infrastructure optimization.
I focussed on one of the most conflictive realities of those that form contemporary Galician territorial identity. I am talking about the deficit situation of transport means, specially the railroads system.
Shanghai Express is the popular name given to the train that goes from A Coruña / Vigo to Barcelona.
It is a key element in the constant migratory flows carried out by the Galician population from the beginnings of Twentieth Century to the present day.
This old train (it was constructed in 1964) will not be retired from circulation until 2012, after almost fifty years of service, and therefore constitutes a clear example of this situation of abandonment previously mentioned.
Confronting this lack of political will to assume the necessary modernization of this public service, my personal position had to be necessarily strong and simultaneously capable of generating change possibilities from the working area of symbolic thought.
Assuming an act of methodical vandalism as an eminently civic position, I chose to travel on the Shanghai Express from Barcelona to my native locality and, during the course of the trip, disassemble all the elements of one of the baths of this train, throwing them through its very door and into the emptiness of night.
ENTRE-CRUZAR - PROXECTO-EDICIÓN > CGAC, MARCO Y FUNDACIÓN SEOANE, Santiago de Compostela.