Para su primera exposición en la Galería Llucià Homs, Ruben Santiago presenta Silver Spoon, un proyecto específico que se desarrolla en distintas técnicas y soportes. El título de la obra alude a la expresión "nacer con cuchara de plata", frase que habitualmente se usa como referencia a la riqueza y, de forma específica, a los bienes y privilegios heredados por derecho de nacimiento.
Partiendo de una intensa sobriedad formal, este proyecto de Ruben Santiago plantea un enunciado crítico sobre las bases históricas de la propiedad privada como prebenda y derecho, tal y como fueron formuladas en la fase final de la época feudal y que configuran la esencia axiomática de los sistemas de trabajo y posesión propios de las sociedades contemporáneas.
Silver Spoon constituye una continuación de la línea de investigación planteada en trabajos anteriores del artista, en especial de su proyecto Pax, que ha venido realizando durante los últimos años, en un proceso que se inicia con la recuperación de cadáveres de paloma momificados de forma natural en puntos muy concretos de las calles del centro de Barcelona. Tras someter esos restos orgánicos a un elaborado proceso de reconstrucción y electrólisis, las momias reciben un recubrimiento metálico de cobre y plata que nos remite a reflexiones contemporáneas sobre la escultura, su relación con el espacio, el paso del tiempo y la cesión consensuada de valor.
Bajo esta nueva apariencia en la que la elección de materiales cobra una fuerte intencionalidad discursiva, los cadáveres originales, transfigurados en objetos excepcionales, son restituidos a las ubicaciones donde fueron encontrados, dejando en abierto la posibilidad del azar y el hallazgo por parte de un hipotético y desconocido espectador.
En el caso de "Silver Spoon", el material base también está formado por cadáveres de paloma momificados, con la substancial diferencia que plantea el origen de los mismos. Así, en lugar de haber sido recuperadas entre las fisuras de un entramado urbano, las treinta palomas que se presentan en la Galería LLucià Homs provienen de una única localización, el ático de una vivienda donde los pájaros de un palomar cercano instalaron una poblada colonia.
Como reacción a la apropiación indeseada de este espacio, los propietarios del mismo procedieron a sellar desde el exterior todas las posibles salidas, confinando a las treinta palomas en un ambiente hermético, en el que finalmente murieron. Sus cadáveres, momificados por las condiciones específicas del lugar, fueron recuperados por el artista, y sometidos a las técnicas de metalización anteriormente mencionadas. Las atractivas aves de plata resultantes ocultan en su interior los restos orgánicos, ahora salvaguardados del paso del tiempo por una aséptica capa de metal noble.
El display expositivo de este proyecto se articula en dos módulos diferenciados:
Por un lado, se nos muestra la totalidad de las palomas, distribuidas en horizontal y agrupadas en núcleos correspondientes a los 4 primeros números cuadrados, generando por tanto conjuntos de 1, 4 9 y 16 elementos, sumando un total de treinta objetos, el número exacto de pájaros que fueron recuperados de su ubicación inicial.
Por otra parte, se presenta al público una cuchara de plata que contiene todos los pequeños granos de arena, piezas de cristal y piedras contenidas en los estómagos de siete de las momias originales, elementos que obviamente logran sobrevivir al proceso de descomposición.
De este modo el artista explora el uso por parte de los organismos vivos de elementos externos para optimizar la efectividad de sus mecanismos biológicos, rechazando la visión antropocéntrica que considera esta capacidad de generar herramientas como exclusiva de nuestra especie. Al conjugar una cuchara de un metal poseedor de propiedades asépticas y claro valor económico con los restos minerales ingeridos por las aves, Ruben Santiago articula un discurso crítico, a la vez que reafirma el potencial del objeto como elemento generador de sentido.
For his first solo exhibition at Llucià Homs Gallery, Ruben Santiago presents Silver Spoon, a new project developed through different techniques and media that are linked by a strong conceptual bond. The title alludes to the expression "to be born with a silver spoon in the mouth", which refers to wealth and, more specifically, to the privileges of class.
With a formal sobriety, Ruben Santiago proposes a critical statement on the historical bases for private property as a right, as formulated at the end of the feudal era, and how they shaped the axiomatic essence of the systems of work and possession that define contemporary society.
Silver Spoon continues this line of investigation – also explored in previous projects such as Pax, which he has been developing for several years – through a process that began with the recovery of naturally-mummified pigeon carcasses.
These organic remains go through an elaborate process of reconstruction and electrolysis, in the course of which the mummified carcasses are first given a copper coating that is then finished in silver – a strategy alluding to contemporary reflections on sculpture, its relation to space, the passage of time and the social consensus over the conferring of symbolic value.
Beneath this new appearance – in which the chosen materials follow a strong discursive intentionality – are the original carcasses, now turned into exceptional objects. In Pax the carcasses, found in specific points in the streets of the old town in Barcelona, are returned to their original locations, thus opening the possibility of a hypothetical and unknown spectator finding these objects by chance.
While pursuing a complementary intention, by its translation to the commercial gallery space Silver Spoon further illuminates Pax’s subversion of the norms of economic transaction.
The starting point is also mummified pigeon carcasses. However, no longer recovered from the fissures of an urban framework, the thirty pigeons on show at the Llucià Homs Gallery come from a single location, the attic of a building once colonised by the birds of a nearby pigeon-loft.
In reaction to this undesired appropriation of the space, the owners of the property decided to seal all exits, confining the thirty pigeons to a hermetic atmosphere, where they finally died. Their corpses, mummified by the specific conditions of the site, were recovered by the artist and put through the same metallising techniques. The aestheticised silver birds resulting from this process also conceal in their interior their own organic remains, now safeguarded from the passage of time by an aseptic layer of precious metal that ironically confers a commercial value upon them.
The pigeons are horizontally distributed on the gallery floor, grouped in nuclei corresponding to the first four square numbers. They thus generate sets of 1, 4, 9 and 16 elements that in total comprise the 30 birds originally found on the site.
Additionally, the exhibition presents an actual silver spoon containing each minute grain of sand, piece of glass or small stone found in the dehydrated stomachs of seven of the original mummies.
In juxtaposing the silver spoon – with its aseptic properties and clear economic value – with the humble minerals ingested by the birds, Ruben Santiago is articulating a critical discourse that ultimately reaffirms the potential of the object as a generator of meaning.
This piece also explores and exposes the way in which living organisms use external elements to optimise the effectiveness of their biological mechanisms, in contradistinction to the anthropocentric vision that considers this capacity to create and utilise tools as an exclusive characteristic of our own species.
Galeria Llucià Homs, Barcelona